miércoles, 2 de febrero de 2011

La peor sequía en 50 años amenaza la economía china

China sufre la peor sequía de los últimos 50 años. El norte, el centro y el este del país viven una situación dramática: los cultivos están amenazados y con ellos la economía de millones de campesinos para este año.

Eso sin contar las 250.000 personas que se han quedado ya sin acceso a agua potable y que dependen del abastecimiento de camiones de bomberos. La cifra, según el gobierno, podría ascender en breve a las 300.000.

Según estimaciones oficiales, hasta 2,2 millones de personas podrían padecer en las próximas semanas cortes de agua corriente, empezando por las grandes ciudades. Todo debido a un descenso de las lluvias de entre un 20% y un 90% este año respecto del mismo período de 2010. Lo peor es que las previsiones tampoco apuntan precipitaciones en las próximas semanas. De hecho, la Administración de Meteorología China espera que las condiciones “empeoren en los próximos dos meses” y que sólo empiecen a caer las primeras gotas al inicio de la primavera.

Hasta un 17% de las cosechas de trigo han sido afectadas por la falta de agua.

Especialmente grave es la situación en la provincia de Shandong: 2 millones de hectáreas, o lo que es lo mismo, el 56% de su producción, están a punto de perderse. Ciudades como Jining o Heze, en el sur, están sufriendo la sequía más severa de los últimos 200 años. La capital, Beijing, lleva más de tres meses sin ver una sola gota de agua. “No es normal que no llueva en invierno. Crecí aquí, y siempre he visto caer agua”, explica Li Xiao, una joven pequinesa. No anda mal encaminada: las autoridades aseguran que hacía 22 años que Beijing no llegaba a estas alturas del invierno sin ver caer un solo copo de nieve. 97 días van ya sin precipitaciones, la segunda marca en la historia de la capital desde que hay registros.

Se mire por donde se mire, todo son récords y situaciones excepcionales en el gigante asiático. Tal es así que el gobierno está considerando desviar agua del Río Amarillo hacia el norte del país. La fórmula: trazar un canal de 500 kilómetros de longitud que transferiría hacia el norte unos 300 millones de metros cúbicos. Incluso así, Beijing seguiría necesitando 190 millones de metros cúbicos más al año para saciar sus necesidades, cada vez más exigentes por la explosión demográfica provocada por la inmigración rural.

“El actual modelo de desarrollo no es en absoluto sostenible, y no podremos capear esta crisis si no controlamos el aumento de la población y detenemos la expansión de las ciudades”, advirtió Wang Jian, experto en recursos hídricos, al Diario del Pueblo, vocero del Partido Comunista.

Años bombeando agua sin descanso, incluyendo reservas estratégicas en el subsuelo, han disminuido el caudal de agua en la capital hasta 1,2 metros por año desde 1999, apuntó Cheng Jing, director de la autoridad local. A eso se suman retrasos en proyectos sobre el río Han, afluente del Yangtsé.

El mismo primer ministro, Wen Jiabao, advirtió del potencial desastre de esta sequía. No es sólo que cientos de millones de chinos dependan de las cosechas para subsistir, t ambién es crucial una buena producción para mantener la carne, el grano y los vegetales a un precio asequible para la gran mayoría de la población, especialmente la clase baja.

De hecho, la sequía es en parte responsable de la fuerte inflación que sufre el país , que en el último trimestre se situó en un 4,6%. Los alimentos experimentaron una suba incluso mayor en 2010, un 7,2%, y los analistas esperan que alcancen hasta un 15% en la primera mitad de este año, lo que supondría un grave problema para la estabilidad de la segunda economía del planeta.

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